alimentación

Lo mejor, es alimentar a nuestros Super Cachorros con alimento especialmente balanceado para su etapa de desarrollo y condición fí­sica. Los alimentos húmedos o enlatados, que a la vista y olfato parecen muy apetisosos, ensucian mucho los dientes del perro, además de contener una cantidad importante de quí­micos y saborizantes artificiales que pueden dañar su hígado y otros sistemas.

Pero bueno… todos alguna vez le hemos dado “probaditas” de comida a nuestro Super Cachorro. En muchos casos eso se convierte en un mal hábito y por ello es importante que sepamos qué alimentos pueden comer y cuáles son fatales para ellos (la semana pasada hablamos de lo que no pueden comer).

Las frutas y verduras frescas e incluso cocidas, son excelentes para los perros ya que les proporcionan vitaminas y minerales adicionales y los ayudan a mantenerse sanos y fuertes. Sin embargo, no todas las frutas y verduras son buenas para ellos. Revisemos la siguiente división…

Permitidas siempre en cantidades moderadas Frutas: frambuesas, arándanos, plátanos, peras y manzanas (sin semillas), duraznos, mangos, albaricoques (sin hueso), piñas, fresas. Verduras: zanahorias, lechuga, papa, espinaca, pepino, remolacha, calabací­n, apio, tomate.

Prohibidas son tóxicas para ellos Frutas: duraznos, uvas, pasas, ciruela pasas, aguacate, cítricos como naranja, toronja o limón. Debemos evitar SIEMPRE que coman semillas y huesos de fruta ya que son peligrosos y tóxicos (semillas o huesos de manzana, pera, ciruela, durazno etc.) Verduras: Cebolla, champiñones, broccoli, aguacate.

Mientras tu perro está en la etapa de crecimiento y es cachorro, te recomendamos apegarte estrictamente a la dieta que te recomiende el veterinario y evitar las probaditas, bocadillos y demás alimentos adicionales.

Durante la etapa adulta de un perro puedes incorporar frutas y verduras en pequeñas cantidades como aperitivos o premios. Es una buena idea sustituir todas las probaditas de comida que acostumbramos darles, por frutas y verduras que si pueden comer.

Cuando tu Super Cachorro entre a la etapa senior, consulta con el veterinario un incremento de frutas y verduras en su dieta, ya que a partir de los 7 años necesitan una mayor cantidad de fibra.

Utilizar la fruta favorita de tu perro o algún bocadillo de la lista, como premio durante sus sesiones de entrenamiento y ejercicios de obediencia es una gran opción.

Recuerda que tanto en las personas como en los perros hay alimentos que provocan reacciones alérgicas. Deberás estar al pendiente si cambias la alimentación de tu perro o de pronto incorporas nuevos bocadillos.

fuente: internet

evolución del perro

Hace 70 millones de años se produce el dominio de los mamíferos sobre los reptiles y aparecen sobre la tierra muchos cánidos con morfología muy diversas, algunos se parecen a los osos, otros a hienas, otros similares a los felinos y también hubo de dimensiones minúsculas hasta gigantes, de todas estas variedades solamente evolucionaron algunas y en el curso de los setecientos mil siglos la mayoría se fue extinguiendo, por esta razón es difícil rastrear una filiación del perro con garantías suficientes de certeza en sus ancestros, entonces la pregunta es ¿ cuál es el perro más antiguo que se pueda encontrar en la evolución del mundo?. Un gran número de paleontólogos coinciden como el antepasado del perro al Cynodictis que vivió entre sesenta y cuarenta millones de años en Europa y Asia. En el continente americano aparece hace unos veinticinco millones de años una forma más evolucionada denominado Pseudocynodictis estrechamente emparentado con el Cynodictis europeo.

El Cynodictis se presentó en varias especies pero en general su aspecto anatómico era de un cuerpo largo, flexible, con miembros relativamente cortos, provistos de cinco dedos y dotados de uñas parcialmente retráctiles mostrando características muy primitivas.

cynodictis

 

Cynodictis

Luego, hace unos 10 millones de años en América del Norte vivió otro perro, el Daphoenus que sus características eran de una mezcla entre perro y gato, ya que su esqueleto se asemeja al de un felino pero su cráneo al de un perro o lobo, luego aparece el Mesocyon del que se conocen varias especies, muchos paleontólogos consideran al Mesocyon como el antepasado directo de otros dos cánidos el Cynodesmus, un corredor por excelencia y el Tomarctus, cuyo cráneo se asemeja a las variedades caninas actuales que también era un buen corredor y con aspecto de tejón.

tomartucus

 

Tomarctus

El canis , término con el cual además del can doméstico, se designa al lobo, el chacal, el zorro, es decir todas las especies pertenecientes al género Canis aparece en Europa, Asia y África hace diez millones de años y en América del Norte hace apenas un millón de años.

En Europa se han hallado restos de cánidos, descendientes de los antiguos animales ya nombrados y muy emparentados con los cánidos, entre ellos el Canis falconeri, un lobo aunque con un cuerpo grande pero no muy feroz, que lo asemejaba por sus hábitos alimenticios (carroña) a una hiena aunque su apariencia era de lobo, luego estaba el Canis arnensis de aspecto exterior semejante a el chacal .
El lobo denominado Canis lupus apareció hace cinco millones de años aunque era un carnívoro de tamaño más pequeño que el lobo actual, muchos creen que el antepasado más reciente del perro fue el lobo, lo cual no carece de fundamento la discusión está en que puede parecer extraño por ejemplo, un lobo y un pequines puedan pertenecer a la misma especie pero existe al teoría de probables mutaciones debido a diferencias de alimentación. También se sostiene que en la evolución del perro actual hubo innumerables cruzas entre perros con sangre de lobo y perros con sangre de chacal.

Evolución del perro de la prehistoria a la era cristiana

40 millones de años

Cynodictis europeo: Antepasado de los cánidos, osos y mapaches.
Aparición del Daphoenus y del Cynodesmus en el continente americano.

15 a 10 millones de años

Aparece el Tomarctus, descendiente del Cynodesmus. Probable antepasado de todos los perros.

500.000 años a. de J.C.

Hombre prehistórico.

200.000 mil años a. de J.C.

Aparición en Alemania y América del Canis lupus (lobo), del Canis sinensis en China, del coyote en América del Norte, del zorro y el chacal en Europa.

 

lobo

 

30.000 a 15.000 años a. de J.C.

Época denominada de la «gran caza». No existen representaciones de perros en los frescos rupestres.

15.000 a 10.000 años a. de J.C.

Aparición del perro doméstico. Frescos en España. Esqueletos de perros y hombres descubiertos en Rusia en Afontova-Gora. Perro sin orejas y cola larga. Grabado rupestre de la Cueva de la Vieja en Algera, España.

Autor: MV Enrique L. Fernández De Vann

perros… su historia…

A pesar de que el origen del perro ha sido objeto de numerosas investigaciones, todavía nos quedan muchas preguntas por responder acerca de la historia del que sin duda es el animal doméstico por excelencia. En este artículo intentaremos dar respuesta a tres de estas preguntas:

  • de qué animal salvaje procede el perro
  • cuándo tuvo lugar el proceso de domesticación, y
  • de qué forma la domesticación ha cambiado el comportamiento del perro en comparación con el de su antepasado salvaje.

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Las aproximadamente 400 razas de perros muestran una enorme diversidad de formas y tamaños, hasta el punto de que el perro doméstico es el mamífero más diverso de cuantos existen. No es de extrañar, por lo tanto, que muchos científicos pensaran que el perro procede de más de una especie de cánido salvaje. Así, por ejemplo, Konrad Lorenz –uno de los científicos que recibió en Premio Nobel de Medicina y Fisiología por sus estudios sobre el comportamiento de los animales- propuso que algunas razas de perro, entre ellas las nórdicas, procedían del lobo y otras, la mayoría, del chacal. Los estudios genéticos, sin embargo, han demostrado que todas las razas de perro sin excepción proceden de un único antepasado salvaje: el lobo. En realidad, el lobo y el perro son tan similares que algunos autores han sugerido que deberían considerarse la misma especie.

Hasta hace poco tiempo se pensaba que la domesticación del perro tuvo lugar hace unos 14.000 años. Esta suposición se basaba en que los restos más antiguos de perros que se habían encontrado tenían, precisamente, esta antigüedad. Sin embargo, una serie de trabajos de genética molecular realizados a finales del siglo pasado llevaron a algunos científicos a sugerir que el perro tenía en realidad un origen mucho más antiguo, que se remontaba a 135.000 años atrás. Más recientemente, este dato se ha revisado y –aunque los científicos no han llegado a un acuerdo unánime sobre este punto- se considera que una antigüedad de entre 30 y 40.000 años es más plausible. Resulta especialmente interesante que en febrero de 2009 se publicara un artículo científico en el que se afirmaba que unos restos óseos muy antiguos que siempre se había creído que eran de lobo eran, en realidad, de perro. Dichos restos tienen, precisamente, una antigüedad de poco más de 30.000 años. Sea como fuere, de lo que no parece haber ninguna duda es de que el perro es el animal doméstico más antiguo: ningún otro animal nos ha acompañado durante tanto tiempo.

A pesar de que el perro y el lobo comparten muchas características, no cabe ninguna duda de que también son muy diferentes. Según parece, a lo largo del proceso de domesticación los seres humanos han seleccionado –de forma consciente o no- aquellos individuos que mostraban una serie de rasgos de conducta propios de los animales jóvenes, tales como la docilidad, la capacidad de adaptarse fácilmente a nuevos ambientes y la tendencia a jugar, entre otros. El resultado de este proceso es que el perro doméstico adulto muestra un comportamiento similar al de un lobo, pero no al de un lobo adulto, sino al de un lobo joven. Este fenómeno se conoce técnicamente como neotenia y se define como la retención de caracteres juveniles en la edad adulta. Muchas de las diferencias de comportamiento entre el perro y el lobo son consecuencia de la neotenia. Además, existen algunas evidencias que indican que las diferentes razas de perros difieren en su grado de neotenia, de modo que algunas tendrían un comportamiento más «infantil» que otras. Así, por ejemplo, las razas nórdicas estarían entre las menos neoténicas y, por lo tanto, su comportamiento sería más parecido al de un lobo adulto que el de la mayoría de razas de perros.

Lo que resulta tal vez más fascinante es que la evolución del ser humano ha resultado también en un proceso de neotenia en nuestra especie. Así pues, en cierto modo los seres humanos y los perros compartimos no sólo varias decenas de miles de años de convivencia, sino también algunos rasgos biológicos.

Artículo de la Fundación Affinity en colaboración con la Universidad Autónoma de Barcelona.